Cheflera Arborícola

Cheflera Color Verde

Cheflera. Nombre científico: Schefflera arboricola.   También es conocido como árbol paraguas enano. Pertenece a la familia Araliaceae y su origen se ubica en Taiwán.

Cheflera color matizado

Es un arbusto siempre verde con tallos largos y a veces trepador y puede alcanzar entre 2 y 4 metros de altura. Produce raíces aéreas que al llegar al suelo se convierten en raíces regulares.

Hoja de Cheflera verde

Las hojas son en forma de palma, compuestas por 7 a 9 foliolos y pueden ser de color verde o matizadas. Este matiz puede ser blanco o amarillo.

Hoja de Cheflera matizada

Según algunas publicaciones sobre plantas, estos arbustos producen flores de color amarillo y frutos en colores que van del rojo al amarillo. A pesar de que son muy abundantes en mi país, no he encontrado ninguna planta de cheflera con flores ni frutos.

Esta planta es muy popular en jardinería, ya que se utiliza tanto en interior como en exterior.

Se reproducen por esquejes o por semillas.

Cheflera o Árbol Pulpo

Árbol Pulpo

Árbol Pulpo. Nombre científico: Schefflera actinophylla. Se conoce también como  sombrilla australiana, Árbol paraguas, cheflera.

Pertenece a la familia de las Araliaceae y es nativo de Australia y Nueva Guinea.

Hojas del Árbol Pulpo

Es un árbol de hojas perennes que crece hasta unos 15 metros de altura. Por lo general tiene troncos múltiples. Sus hojas están formadas por grupos de siete lóbulos.

La floración ocurre en la parte alta del árbol. Produce unos racimos de espigas que sobresalen del follaje y tienen la forma de los radios de un paraguas. Las flores se encuentran distribuidas a lo largo de cada espiga y son de color rojo. Estas espigas también parecen los tentáculos de un pulpo.  Por eso le llaman también Árbol Pulpo.

Floración del Árbol pulpo

Las flores producen grandes cantidades de néctar que llama la atención de las aves.

El fruto tiene forma de globo, de unos 7 milímetros de diámetro y color negro cuando está maduro.

Se multiplica por semilla o estacas. La dispersión de las semillas por las aves es muy efectiva. Su multiplicación de esta manera es espontánea.