
Azalea, Rododendro. Su nombre científico es Rhododendron y pertenece a la familia Ericaceae. Son plantas originarias de Asia, sobre todo de la India, Japón, China y actualmente se cultivan en muchas otras regiones.
Son plantas leñosas, muy ramificadas, de forma redondeada, que pueden alcanzar unos 60 centímetros de altura en plantas pequeñas o 4 metros en arbustos.
Las raíces no tienen pelos absorbentes. Su sistema radical es una especie de bola formada por raíces finas que hacen la función de los pelos absorbentes. Es por esta razón que necesitan mucho riego y para su estabilidad frente a los vientos deben apoyarse en otras plantas. Su tallo es leñoso y muy resistente.
Las hojas crecen formando un espiral, de forma opuesta. Tienen forma de lanza, ovaladas y en algunas variedades pueden ser de forma de corazón. Tienen color verde intenso y algunas pueden tener el envés cubierto de vellos o escamas.


Las flores de Azalea tienen forma tubular o de campana. Se presentan de manera aislada, pero con múltiples flores, o en racimos. Tienen 5 estambres y sus colores van desde el rojo, blanco, lila, amarillo, naranja, violeta. Tienen un olor delicado, aunque no llamativo.
Las azaleas producen una legumbre o vaina donde se encuentran las semillas. Su reproducción se consigue por semillas o esquejes, siendo este último el más efectivo.
El uso de la planta de Azalea es ornamental por sus bellas flores y la variedad de sus colores.
Todas las plantas del género Rhododentron contienen en el polen y en el néctar una toxina que es muy venenosa para los seres humanos, por lo que la miel que producen las abejas a partir de estas flores no es apta para el consumo humano. El resto de la planta, tanto tallo como hojas son también tóxicos.
Las plantas de Azalea de las fotos se encuentran en Santo Domingo y en San José de Ocoa.
Referencias:
https://es.wikipedia.org/wiki/Azalea
http://www.consumer.es/web/es/bricolaje/jardin/2004/04/19/98764.php

Las hojas son de color verde oscuro brillante, gruesas y rígidas, con verrugas o camellones transversales en ambas caras y un surco pronunciado en el centro que semeja como si la hoja estuviera doblada. Las hojas se disponen en forma de una roseta compacta.
La floración se produce en el centro de la planta con un pedúnculo vertical recto de unos 20 centímetros de largo que sostiene un pequeño racimo de unas 8 a 10 flores. Estas flores no son muy llamativas, son pequeñas, color blanco lila y con ligeras líneas color verde oscuro. 
Las hojas se presentan como una pieza única de color verde oscuro. Tienen forma de lanza, redondeada y con la punta pronunciada. El nervio central es pronunciado tanto por el lado derecho como en el envés. Al estrujarlas producen un olor característico.
La floración se produce en grupos de 3 ó 4 o flores solitarias en las axilas de las hojas. Son flores simples, blancas y perfumadas.
El fruto es llamado hesperipidio. Tiene forma achatada, la piel es brillante y cambia de color verde a distintos tonos de color naranja amarillo cuando madura. Esta piel se separa fácilmente de los gajos, que son entre 8 y 10 y se separan con facilidad.
Hay un híbrido de la Mandarina, muy conocido, la Clementina, que es más pequeña, de cáscara pegada a los gajos y no tiene semillas.
Cuando recién han germinado, sus hojas nuevas son compuestas por varias hojitas o folíolos, pero más adelante son reemplazadas por otras hojas enteras llamadas filodios, que son elípticos y de gran tamaño, con tres o cuatro nervios que se juntan en la base.
La floración se produce en forma de racimos de unos 10 centímetros de largo con unas pequeñas flores color blanco o crema.
El fruto de la acacia es una legumbre muy retorcida en forma de espiral. Dentro se encuentran las semillas que son negras y un poco aplastadas. 






Es una planta herbácea, cuyos tallos son rizomas, que son tallos subterráneos que crecen horizontalmente bajo la superficie de la tierra. Las yemas de este tallo subterráneo originan brotes que salen al exterior y se cubren de hojas.
Las flores son pequeñas, blancas y aromáticas, dispuestas en espigas o racimos. El fruto es una baya globosa que contiene de 1 a 3 semillas.


Es un árbol siempre verde, que alcanza una altura entre 3 y 10 metros, ramificado desde la base. Su corteza es marrón y con la edad se le forman fisuras y escamas. Su copa es irregular.


